miércoles, 11 de mayo de 2011

I'm not the only one who is broken...

Sentada en aquel césped húmedo, la noche cae a mis pies. Me estremezco de frío, y aún permanezco allí. Miro al cielo, y luego bajo la mirada hacía el paisaje que me hace dudar de mi autenticidad. Que es autentico en realidad? Ni si quiera yo puedo comprender lo que significa, y hay gente que presume de distinguirse por esa cualidad que ni si quiera tiene un concepto claro. Rara vez llego a pensar en esto, pero ahora debo reconocer que ocupa la mayor parte de mi mente. Me levanto y me acerco al pequeño barranco que se ha formado detrás del muro. Todo parece absurdo ahora. Lo miro, la verdad, no me parece nada mal, pero algo me impide hacerlo. Le quiero demasiado para jugar con la vida en una partida que doy por sentado que perderé. Los necesito a todos ellos, aun que no siempre estén aquí. Cierro los ojos, respiro, y mi cuerpo se balancea hacia delante. Sin pensarlo me he lanzado al vacío, y no estoy intentando evitarlo. Algo parecido a un accidente puede ser un buen argumento para explicar fugazmente lo que intento. ¿Que? ¿Pero quien....? Siempre tu, tan oportuno. Ahora no, quería estar sola.
-Antes de que digas nada, prefiero no argumentar cosas que puedan sonar absurdas, así que, piensa lo que quieras – te he dicho antes de mirarte.
-Lo absurdo es decir esto.
-No, lo absurdo en realidad es no saber que hacer después de hacer esta estupidez. Pero si, lo reconozco, en realidad, necesitaba hacerlo, pero no sabía exactamente...así que... Lo absurdo es hacer que parezca absurdo lo que digo, y por ahora creo que lo estoy consiguiendo. ¿Absurdo? El mundo. - la verdad, no lo he pensado, las palabras se han deslizado de mi boca sin detenerse. Ahora que lo pienso, tal vez no lo tendría que haber dicho. ¿Que pensarás ahora?
-Entonces crea tu propio mundo.
Siempre tan breve y tan contundente. Silencio. No puedo, las palabras vuelven a escaparse, ¿debo? No lo se pero no puedo contenerme.
-Crearlo es poco, necesitaría vivirlo, y eso no es tan fácil. Vivir un mundo... me suena tan raro eso ahora. He "logrado" pensar que es mejor no vivir en un mundo personalizado, sino resistir al que ya existe, y me acostumbro a caer después de cada peldaño. No es malo pensar que al final de la escalera ya no quedarán fuerzas... ¿verdad...? - y no puedo evitar mirar al suelo mientras lo pregunto, sin esperar respuesta.
-Levanta la cabeza – me rozas la barbilla, y obedezco, aun que huya de tu mirada - allí estaré yo, ayudándote en lo que te preocupe, o te lleve al dolor. - sonríes.
¿Porque sonríes? ¿Porque haces que todo parezca tan sencillo? Te odio a la vez que te admiro. En realidad la admiración me ocupa, pero no puedo evitar enfurecerme por dentro. Siempre lo consigues, asta que vuelvo a caer sin querer. Pero luego me odio a mi misma, por querer odiarte a ti, ¿y ahora que? ¿ahora que te digo?
-Contar contigo es mucho, lo se, gracias. - intento mirarte a los ojos, pero tu mirada es demasiado optimista para mi ahora mismo – Pero a veces no es suficiente, entiéndeme.
Temo lo que digas, la verdad ahora temo que te ofendas y no quiero. ¿Pero enserio esperas que me lo crea? Esperas que me crea que en este mundo todo es sencillo, cuando yo, la EX-perta en optimismo es la que ahora se siente rozando los limites de la incomprensión y la soledad. Esperas que me crea que las cosas no son tan absurdas como parecen, aun que, en realidad, tal vez tu también lo pienses. ¿No es más fácil ignorar mis estúpidas teorías de joven deprimida? ¿Porque insistes en hacerme ver el mundo como lo ven los demás? Si en realidad ni si quiera tu lo ves igual.
-Te entiendo. Pero no te dejes llevar por el dolor. - y parece que cogerme de la mano es tu forma de hacer que tus palabras sean claras, precisas y breves, tu manera de hacerme creer en lo que había olvidado.
-Lo siento. - te abrazo. Aun que, por dentro, se que volveré a caer, como siempre, y se que tu estarás, aun que no sea a ti a quién necesite exactamente. Sonrío, por no llorar la verdad.
-¿Te pasa lo de siempre verdad?
Río sarcásticamente, me parece una pregunta tan estúpida ahora.
-No me pasa nada realmente. Es una manera de vivir, es una manía estúpida, es...bien, no se exactamente lo que es, y de echo tampoco me importa – respondo con indignación.
-¿Has hablado con ella?
Te limitas a hacer preguntas, y luego tus respuestas son tan breves pero tan concluyentes a la vez. Me haces dudar de mis creencias y consigues que mi vida de vueltas a su alrededor, y después te vas, dejándome con esas dudas repetitivas de cada noche.
-No, ahora mismo no me conviene. Dime interesada pero con ella voy a jugar de la misma manera que ella jugó conmigo. - seria, sigo completamente seria.
Ese dolor, el dolor que me produce sentirme apartada. El dolor que me produces tu, pero tu dolor es dulce, o eso creo. ¿Hay algún dolor dulce? ¿O solo es otro de los conceptos indefinidos que ahora me llenan la cabeza? Tanto tiempo en que he visto como mi carácter, mi energía y mi fuerza se apagaban hasta dejarlas convertidas en nada, un residuo, la leve pincelada de un cuadro invadido por la pátina de un tiempo que me consume a toda velocidad. Tanto tiempo que he dejado correr, rendida, a los pies de la desesperación. Tanto tiempo en que, tu, sin remedio alguno, has estado siempre a mi lado, y yo, estúpida de mi, no he sido capaz de darte las gracias como debo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario